La alcaldesa que se enfrenta a los bancos: Elena Bastidas

Entrevista con Elena Bastidas, alcaldesa de Alzira

El día 11 de enero pasó algo bastante inhabitual. Una noticia, que puede ser interpretada como muy positiva, saltó a la portada de muchos periódicos, a los informativos de televisión, la radio, Internet… Elena Bastidas, la alcaldesa (por el PP) de un pueblo valenciano, Alzira, decidía embargar un total de 48 viviendas a varias entidades financieras que las tenían abandonadas e iniciar un proceso de rehabilitación de los inmuebles, que se destinarán posteriormente a alquileres sociales. El dinero para financiar estas obras provendría de otro embargo a una filial de Bankia por un impago de cuotas de urbanización.

Elena Bastidas - Foto Sergi Albir

Elena Bastidas – Foto Sergi Albir

Una de las entidades embargadas era el Banco de Sabadell, que días después comunicaba públicamente que no habían contactado con ellos para una solución amistosa. Elena Bastidas nos decía que se había intentado, e incluso un concejal de Alzira trabajaba en la CAM, que fue posteriormente absorbida por el Banco de Sabadell, y las viviendas a embargar pertenecían a esta empresa pero “pilló todo este lío de nacionalización de Bankia y absorción de una entidad por otra… Yo no podía encontrar un interlocutor y en medio del caos pensé que, si era un caos para mí, también lo sería para ellos, y podía utilizar esa situación para que saliese beneficiado el ciudadano.

No podía esperar” explica Bastidas “cuando hay gente quedándose en la calle”.

Las medidas han sido espectacularmente acogidas: no solo medios españoles (El País, TVE, El Mundo, ABC) se han hecho eco de la noticia, e incluso medios internacionales como la BBC han dado cobertura a esta iniciativa.

“Una de las cosas interesantes es que hemos podido actuar en este campo a pesar de que los ayuntamientos no tenemos competencias en temas de vivienda, pero hay que tener en cuenta que somos la primera administración, la que está más cerca del ciudadano y sabemos mejor que nadie cuales son sus necesidades”. No son las únicas medidas que Alzira toma para intentar paliar, aunque sea de manera parcial, los efectos de la crisis económica “hace un par de años lanzamos un ‘Plan de las familias’, que después se ha aplicado en otros lugares, para atender a familias que tuviesen todos sus miembros en situación de desempleo. Estamos en la tercera edición. La segunda edición, por ejemplo, nos permitió colocar a 41 personas a pintar pasos de cebra. Es una medida pequeña, pero podemos contribuir en la medida de nuestras posibilidades”.

El hecho es que las medidas que toma el Ayuntamiento están dentro de lo que puede hacerse en una ciudad de casi 45.000 habitantes. El impacto económico es bajo pero fácilmente identificable y con efectos muy positivos, porque se evita que estas personas caigan en situación de exclusión (tanto los que recuperan un empleo como los que recuperan una vivienda donde poder desarrollar su actividad normal), además de paliar problemas de degradación urbana en zonas con muchas viviendas vacías. Con todo, al preguntarle a Bastidas sobre si las medidas que se están tomando por parte de la administración central sobre vivienda no son demasiado tibias, se muestra comprensiva “se están haciendo las medidas correctas. Son problemas tan grandes que requieren convenios con la banca, e incluso la cesión de las 6000 viviendas y se está planteando la dación en pago en el congreso. Se están dando pasos importantes”. El punto diferencial es que en Alzira se habla de una expropiación de 48 viviendas en una población con 45.000 habitantes y en Madrid se habla de 6000 viviendas para 47 millones de personas. “El sistema financiero” explica “es muy importante para el futuro y el presente de España, y lógicamente requiere de ayuda pública como todas las demás preocupaciones de este país. Al final todos somos administración, pero es posible que para nosotros haya llegado el momento de dar un paso adelante para poder enfrentar los dos problemas más relevantes para que se pueda cumplir la Constitución: los desahucios y el paro”.

La situación, aunque deseada y meditada, explica Bastidas, no estaba presupuestada inicialmente -estuvo preparada por la alcaldesa prácticamente en secreto sin ni siquiera explicarlo al equipo municipal- porque no podían saber el momento en el que saldría el fallo de la sentencia que permitirá financiar toda la operación de rehabilitación de las viviendas. “Para nosotros”, detalla la alcaldesa “es una ventaja evidente contar con esta financiación. Sin esto, tendríamos las medidas que estamos llevando a cabo pero que son de menor escala, pero que son efectivas”.

La alcaldesa se muestra muy interesada en explicar medidas que presupuestariamente pueden no resultar espectaculares, pero que sí constituyen impulsos a la economía local, como, además del plan anteriormente mencionado, una iniciativa de promoción del comercio local en combinación con las demás medidas: “cuando damos ayudas, en vez de dar dinero en efectivo, lo damos con una tarjeta que hemos creado para que se realice el gasto en los comercios de Alzira. Esto no soluciona, pero ayuda y los comercios sí me han comentado que se ha notado”.

Bastidas es, además de alcaldesa de Alzira, la presidenta de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, una entidad desde la que, también en enero de 2013, reclamaba públicamente a Alberto Fabra, presidente de la Generalitat Valenciana, el pago de la deuda del gobierno autonómico a los ayuntamientos. Y eso, a pesar de que ambos pertenecen al Partido Popular. Cabría pensar la posibilidad de proyección de Elena Bastidas, pero ella desmiente rotundamente … “Yo renuncié en 2011 a ser diputada en las Cortes Valencianas porque se produjo una dimisión y me correspondía a mí, y preferí quedarme en mi pueblo. No se entendería que no me dedicase en cuerpo y alma a mi gente, aunque haya veces que lo único que pueda hacer sea escucharles”. Desde la Federación sí ha habido preguntas y se han presentado proyectos que los ayuntamientos que estén interesados puedan aplicar, pero no hay un poder efectivo. “Es importante que los ciudadanos perciban que los representantes públicos nos preocupamos por lo que les pasa”.

¿Está el Partido Popular molesto o satisfecho con las iniciativas de la alcaldesa de Alzira? “No he recibido comunicaciones de la dirección del partido sobre las medidas” explica Bastidas. “A título particular sí me han dicho algunas cosas alcaldes, pero no me han dado su opinión. Ojalá me copiasen. Algunos ayuntamientos sí han llamado y diferentes medios europeos, y también de Sudamérica”

 

La responsabilidad de la crisis

Bastidas tiene muy claro su punto de vista al respecto. “La responsabilidad de la crisis”, explica la alcaldesa “es de todos. Todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades: los bancos han concedido créditos sin suficientes garantías, las instituciones han gastado más de lo que tenían que gastar y los ciudadanos han pedido créditos que no podían permitirse con unos sueldos normales”.

Si seguimos con la cuestión de los bancos,“para que los bancos pudieran operar de otra manera habría que cambiar la legislación”, declara. Pero, dejando aparte la legalidad ¿es ético el comportamiento de las entidades financieras, como Bankia, viendo los desahucios y no siendo sensibles a la responsabilidad social? “Con la ley en la mano”, concreta, “pueden tener razón, pero evidentemente los bancos no actúan con corazón. El sistema financiero se tiene que reformar, ha de ser ayudado, porque evidentemente es el que lo mueve todo, pero los bancos tienen que ayudar a la gente y nosotros debemos exigirles que se comporten adecuadamente. Hay algunos casos en los que ni siquiera están pagando el Impuesto de Bienes Inmuebles o las cuotas de las comunidades de vecinos, y esto se lo voy a exigir. Quizás esto haga ver a otros alcaldes que en otros lugares tampoco están pagándolo y tendremos que tomar medidas al respecto”.

En el capítulo de si debemos pasar de una política del recorte absoluto a una tesitura de mayor inversión, Bastidas se muestra menos personal que en otros temas.“Prefiero no llamarlos recortes sino ajustes: se tiene que reformar la justicia, el sector energético, el sector financiero, la administración, estoy convencida de que se van a ver los efectos de la reforma laboral… Los seis millones de parados son un drama nacional, y quedan cosas por hacer, aunque se hayan hecho mucho, y se tienen que hacer ya. Ahora que ciertos indicadores económicos internacionales están empezando a mejorar, ahora es el momento de hacer mejoras. Los grandes sacrificios a nivel de recorte de gastos ya están hechos, y a partir de ahí, hay que hacer pequeños estímulos, no hay que dejar de hacer inversiones públicas, pero el contexto nos obliga a hacer una política de un menor gasto público”.

Dentro de los temas polémicos, otro capítulo es el de la Ley de dependencia. Elena Bastidas comenta que “hay un tema fundamental: el aspecto económico. Era una buena ley, pero la planificación económica que hizo el gobierno socialista fue mala. Algo así como ‘yo invito pero pagamos todos’ y con la situación actual de falta de liquidez extrema, se generan muchos retrasos en el pago. Si una ayuda o una sentencia llega tres años después es posible que no sea tan efectiva como en el momento en el que se había concebido. ¿Qué vale más la pena, que se produzcan esos retrasos o que se revise la ley para hacerla verdaderamente viable?”.

Sergi Albir

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